Rolando
Campos
Sevilla, 1957 - 1998
Bodegón
Bronce
30 x 40 x 40 cm
1995
Escultor y pintor, Rolando Campos comienza su producción en la década de los setenta. Su primera exposición individual será en la galería Juana de Aizpuru, una muestra que gozará de una gran aceptación convirtiéndolo en uno de los escultores más sólidos de Andalucía.
A través de su obra, llevó a cabo una continua reflexión sobre la pintura como síntesis del binomio imagen-realidad equivalente al de la cuestión arte-vida, además de destacar sus sutiles collages matissianos. Su producción pictórica habla del momento, y del sentir reflexionando sobre el falso sentimiento de eternidad que produce el embeleso ante la belleza.
Gran dibujante del natural, su obra abarca también acuarelas rápidas de desnudos y paisajes de calles de Andalucía y Marruecos. El ser prolífero y entusiasta de su trabajo, conlleva que numerosas obras inéditas del artista se hayan visto en exposiciones póstumas.
Anecdóticamente, cabe señalar que también fue el autor del polémico Cartel de la Semana Santa de Sevilla de 1984, en el que se representaba la cara del Cristo de la Expiración con fotografías tomadas de un libro editado 40 años antes, un caso de modernidad y apropiacionismo tan del gusto de esta ciudad.
Su talento vinculado a un carácter afable y risueño lo convirtieron en un artista muy admirado y querido cuya producción se ve truncada por una muerte prematura e inesperada a los 51 años.
En esta pieza, se representa una abstracción de bodegón en bronce, que consta de tres elementos contenedores que parecen estar a punto de derretirse. Gran sensibilidad en el tratamiento de la forma, con una fuerte tendencia a lo metafórico.
Sobre el bronce, una pátina que le confiere el color verdoso de aspecto oxidado que es el resultado final de la pieza.