Alegría y Piñero
Exposición
17.01.26 / 15.03.26
Dar voz, hacer oír.
La expresión “dar voz” trasciende un sentido metafórico y adquiere un carácter literal en nuestras investigaciones. Durante años hemos desarrollado esculturas que, emulando nuestro aparato fonador, emiten sonidos cercanos al habla humana. Modelábamos sobre barro fresco formas huecas que, conectadas a pitos de caña y con sencillos sistemas de fuelles, pronunciaban palabras específicas. A través de un modelado atento—una especie de escucha ejercida sobre la materia— se revelaban fonemas o incluso palabras que parecían preexistir en el material mismo. De esta línea de trabajo proviene la escultura Oí, presente en esta muestra expositiva. La pieza está compuesta por dos resonadores que emiten, cada uno, el sonido de una vocal: “o” e “i”. Ese flujo sonoro se vierte sobre dos tinajas con un parche que vibra y reverbera a través del muelle que conecta ambos recipientes. Esta resonancia artificial —que transforma la voz y la proyecta hacia un espacio arquitectónico ilusorio— constituye otro de los ejes que han guiado nuestras indagaciones recientes. La capacidad de los muelles para alterar la resonancia de un lugar y transportarnos a otros espacios, ha dado origen a obras como Carro. En ella, una tinaja con membrana se alza sobre una estructura de madera con ruedas que le permite desplazarse durante las activaciones. De su membrana cuelga un largo muelle de latón que transita el relieve del suelo. La vibración se transmite al parche que lo interpreta en un nuevo código sonoro, próximo a las frecuencias del habla, haciendo emerger una voz latente en la propia arquitectura.
En busca de esas expresiones que quedan ocultas en un primer grado de las apariencias, encontramos en el palíndromo un proceso creativo que nos devuelve una voz que parece surgir del propio lenguaje. Este recurso retórico, que permite construir palabras o frases legibles en ambas direcciones, nos ofrece un método para redescubrir los materiales desde una nueva perspectiva: hacemos listas de elementos que al ser concatenados generan una frase con sentido al ser leída a la inversa. Por ejemplo, de la secuencia de materiales: haya, rama, led, lana, caoba, ládano, lámina, surge la frase: Anímalo, nada la boa, canal de la mar halla. A partir de ésta nosotros concebimos una obra que consiste en una boa que, dibujada con lana y pintada con ládano (resina de jara) sobre una lámina retroiluminada con leds, se refleja sobre la superficie de las olas de un recipiente de agua, cuyo sinuoso movimiento anima la serpiente.
“Dar voz / hacer oír” muestra una serie de “piezas-bisagra” que han sido hitos de nuestra producción artística. Estas obras conectan los distintos centros de interés sobre los que hemos realizado proyectos de largo recorrido. Simetrías del lenguaje, reflejos en el agua y resonancias, nos devuelven esa otra voz que nos habla del fondo mismo del lenguaje y la materia, y que resuena en nuestro propio cuerpo.